sáb. Dic 7th, 2019

Congreso: JSRN busca un lugar bajo el sol/Por Omar Nelson Livigni

Los legisladores rionegrinos de JSRN en el congreso nacional a partir del 10 de diciembre, el senador Alberto Weretilneck y el diputado nacional Luis Di Giacomo, ya comenzaron a difundir su conocida prédica de los principios federalistas por sobre los ideologismos, atendiendo a los principios fundacionales del partido provincial.

Y esa bandera está siendo levantada ante distintas agrupaciones, preferentemente las pertenecientes a potenciales bloques minoritarios o que todavía no hayan adquirido compromisos con otros alineamientos parlamentarios.

Weretilneck dejó sentado ante periodistas acreditados en el senado que “nosotros no somos ni oficialistas ni anti oficialistas y venimos a acompañar desde aquí al gobierno provincial en su relación con el gobierno nacional”. Precisó que “la vocación dialoguista está y nuestra actitud siempre es positiva, entonces veremos qué acuerdos sobre temas específicos se presentan, por ejemplo, por ley u otros temas a considerarse”.

Hay que recordar que a Weretilneck le toca actuar en el ámbito del senado donde por ahora el Frente de Todos tiene garantizado el quórum.

Pero con respecto a la cámara de diputados hubo algunas versiones periodísticas con origen en la capital federal que afirmaron erróneamente que los legisladores Luis Di Giácomo de JSRN y Alma Sapag del Movimiento Popular Neuquino se habían integrado al bloque del Frente de Todos.

Consultado por la agencia APP Di Giacomo negó la veracidad de esa información: “No hemos mantenido ningún contacto ni con autoridades ni con legisladores del Frente de Todos”. Reconoció en cambio “haber mantenido reuniones con dirigentes y diputados de otros partidos con la finalidad de constituir un interbloque de oposición con neta orientación federalista”.

Ex funcionario de CORFO en el equipo municipal de Pesatti

Una de las novedades que presenta el equipo de técnicos que se incorporan al municipio de Viedma, integrando la administración del intendente Pedro Pesatti, es la figura del ingeniero León Somenson, futuro Subsecretario de Obras Públicas.

Somenson, exsecretario de Obras Publicas de la municipalidad de Patagones y ex titular de la cooperativa COTRAVI, es hasta hoy Administrador General de CORFO, la corporación que es autoridad del área de las 120 mil hectáreas bajo riego, que se desarrolla desde los años 60 en el partido bonaerense de Villarino.

El mencionado profesional ha sido seguramente uno de los más decididos impulsores desde CORFO -un organismo oficial- del viejo proyecto de trasvasamiento del río Negro al Colorado, iniciativa prioritaria todavía hoy para los intereses de los sectores de la producción de la ciudad de Bahía Blanca y su zona de influencia.

La idea de este emprendimiento contrario a los intereses rionegrinos y de Patagones fue concebida por el ingeniero Domingo Pronsato cuando Río Negro era un territorio nacional, y consistía en un acueducto con boca-toma en la zona de Guardia Mitre para abastecer a Bahía Blanca y otras localidades ubicadas en su recorrido.

El tema, después de un prolongado paréntesis, fue revalorizado por los factores y grupos de poder de la ciudad-puerto, entre ellos el diario “La Nueva Provincia”, quienes incidieron ante el gobierno militar instaurado el 24 de marzo de 1976 e imaginaron la construcción de un canal a cielo abierto, desde Chelforó en el valle medio del rio Negro, hasta Bahía Blanca.

Producida la interrupción constitucional por el golpe de estado y congeladas la soberanía de los estados interiores, el gobierno convocó a una reunión de los gobernadores y ministros de obras públicas de las provincias condóminas del río Colorado para el mes de octubre de 1976 para tratar cuestiones referidas al aprovechamiento de ese curso de agua interprovincial.

Es entonces cuando el ministro del Interior general Harguindeguy obligó a introducir en el temario la figura del posible trasvasamiento hecho que provocó una verdadera tormenta política, la renuncia de un ministro rionegrino Bachman, la generalizada reacción en los medios de prensa (ver colecciones del diario “Rio Negro”, periódico “La Calle” y otros) y de la dirigencia política.

A partir de ese momento comenzó una verdadera campaña para vender ante la opinión pública “la importancia del trasvasamiento para el aprovechamiento integral rio Negro”, poniendo de relieve siempre, “el egoísmo de los rionegrinos, que niegan ceder parte del recurso mientras cientos de metros cúbicos se pierden el mar”.

Esta rápida síntesis es lo sucedido hasta aquí sobre esta cuestión antes de que se decidiera realizar por medio de la AIC el estudio integral del rio Negro que todavía no comenzó.

En esta disputa, quienes cuestionamos el trasvasamiento al que consideramos un despojo, contemplamos por largo tiempo el rol cumplido por el ingeniero Somenson y sus colaboradores en la estructura de CORFO auspiciando y promoviendo desde los niveles oficiales el proyecto de Bahía Blanca, en todos los frentes, conferencias, divulgación de impresos reuniones con productores, y presencia en los medios de difusión.

Hay que recordar además, que cumplido el retorno a la democracia, en el año 1984 la legislatura de Río Negro sancionó una ley desconociendo el articulado del acuerdo de gobernadores y ministros de obras públicas de 1976 por inconstitucional, y haber sido cumplido por un gobierno de facto y donde los funcionarios provinciales presentes no respondía a la voluntad del pueblo de las provincias, desconociendo el articulado del tratado del Coirco de 1976 por haber sido inconsulto con los condóminos y en un gobierno de facto.

Todas esas historias sucedieron, muchas sin trascender para el gran público, mientras desde las trincheras viedmenses y maragatas defendíamos la posibilidad de ampliar el riego para las zonas de Patagones y los valles rionegrinos.

Se ratificaron políticas con ATE

En una importante reunión celebrada en Buenos Aires en la que estuvieron presentes los dirigentes del gremio Rodolfo Aguiar, hoy adjunto de la comisión nacional y el secretario general en Rio Negro Rodrigo Vicente, las autoridades provinciales ratificaron la continuidad de las políticas oficiales que privilegian a ATE en el ámbito de los agentes del estado.

De las deliberaciones participaron activamente el senador Alberto Weretilneck y la gobernadora electa Arabela Carreras, en cuyo transcurso se recordaron las medidas adoptadas en beneficio de ATE por el gobierno provincial y también se dejó aclarado algún mal entendido generado entre las partes.

Weretilneck, que fue el convocante de la reunión, propuso y fue rápidamente consensuado por los presentes, al futuro ministro de Gobierno, Rodrigo Buteler, como encargado de las relaciones con el secretario general de ATE en Rio Negro, Rodrigo Vicente.

En la ocasión los mandatarios provinciales y los gremialistas comentaron el proyecto convertido en ley por la legislatura que posibilita que ATE ingrese con sus representantes al Consejo de Salud Pública y Consejos Zonales de Salud en igual número que los de la UPCN.

Como se sabe, entre otros beneficios, durante la gestión de Weretilneck ATE logró su incorporación al Consejo de la Función Pública, al Instituto Provincial de la Administración Pública IPAP y al Consejo de la Administración del IPROSS.

Una obra con espíritu desarrollista

Sin dudas la construcción del gasoducto para la región sur que llevará el fluido a 17 mil hogares en un área de clima riguroso, pulveriza los cánones de los “eficientistas” que tanto mal le han hecho al país.

Es que todavía, por lo menos en muchas zonas de la Patagonia, no hemos podido poner punto final al círculo vicioso determinado por la falta de población porque no hay desarrollo, no hay desarrollo porque faltan inversiones y no hay inversiones porque no son rentables por la insuficiencia de la población.

Los lineamientos de este diagnóstico hacen difícil conjugar los términos como eficientismo y rentabilidad, cuando los imperativos de fortalecer el interior rionegrino obligan a privilegiar la oferta sobre la demanda y la producción en lugar del consumo en contra posición con las exigencias del mercado.

Pero el centro sur rionegrino no es la pampa húmeda.

Contrariamente a lo que ocurre en muchas zonas privilegiadas donde sobran las inversiones por las ventajas que ofrecen, en la Patagonia el estado no puede resignar su rol de inductor al desarrollo y actuar como palanca de transformación. Y cuando no lo hace, cuando el estado se convierte en un desertor de su propia responsabilidad, se sabe lo que pasa, desde el olvido hasta la pobreza y el éxodo.

Por estas y otras razones el gasoducto a la región centro sur rionegrina es un gran acierto del gobierno de Weretilneck, que no retrocedió ante las críticas de los “eficientistas” de siempre, que plantearon de movida el contrasentido de una obra que tendrá un costo de más de mil millones de pesos para beneficiar a unos “pocos” miles de habitantes.

Así se le quebró el espinazo de una lógica política mezquina al que hacíamos referencia al iniciar este comentario. Ya se inauguró la primera etapa de 86 kilómetros y en las sucesivas abastecerá las localidades de Valcheta, Ramos Mexía, Sierra Colorada, Los Menucos, y Maquinchao.

El mismo criterio de concebir el protagonismo del estado para impulsar el desarrollo aplicaron los gobernantes rionegrinos que lanzaron los proyectos del puerto marítimo, o el canal de San Antonio Oeste, pero que también recibieron duras criticas por alentar “obras faraónicas”, como dijeron sus detractores. (APP)