20 junio, 2021

Covid-19. Aunque con dudas, Bariloche ya se prepara para la temporada de esquí

Ya comenzaron los preparativos en Cerro Catedral para la temporada turística invernal Marcelo Martínez

Cerro Catedral habilitó la venta de pases; los operadores turísticos vislumbran un escenario medianamente positivo a pesar de la pandemia. Por Paz García Pastormerlo

A poco más de un mes del comienzo del invierno, la temporada de esquí sigue siendo una gran incógnita en San Carlos de Bariloche, al igual que en el resto de los destinos de nieve del país. Si bien el Cerro Catedral -el mayor centro de esquí de América del Sur y principal motor de la actividad invernal en esta ciudad- ya habilitó la venta de pases que contemplan la posibilidad de ser usados tanto este año como en 2022, lo cierto es que las reservas vienen muy lentas.

Aun con incertidumbre, los principales actores de la temporada invernal vislumbran un escenario medianamente positivo. “Somos optimistas, pensamos que será una temporada floja pero buena, siempre y cuando se pueda abrir y se habiliten los viajes. En el verano quedó demostrado que el turismo protocolizado es una actividad segura”, afirma a LA NACION Néstor López Dávalos, presidente de la Asociación del Cerro Catedral, que nuclea a todos los locales que funcionan en la base del cerro, entre escuelas de esquí, rentals, restaurantes y hoteles.

Preparativos para la próxima temporada invernal en Bariloche Marcelo Martínez

“Sentimos mucha ansiedad y cierta sensación de última esperanza, porque hace 22 meses que no podemos trabajar. Somos unos 3000 trabajadores en el cerro. Para los instructores de esquí, como yo, por ejemplo, ha sido desesperante, porque también nos perdimos la posibilidad de trabajar en el invierno europeo”, agrega López Dávalos.

En el sector ligado a la actividad de nieve, la sensación es que la actividad turística de Bariloche no resistiría otro invierno sin temporada. Belén García Bertone, presidenta de la Cámara de Turismo, también remarca que todo lo referente a productos de nieve no genera ingresos desde hace casi 2 años.

“Los miedos existen, pero estamos mejor posicionados: por un lado, porque el invierno pasado no recibimos turistas pero sí se habilitó la actividad en el Catedral para los residentes. Eso nos permitió ajustar los protocolos. Por el otro, Bariloche tuvo una temporada de verano atípica, pero activa y eso también nos permitió poner a prueba las actividades turísticas”, asegura García Bertone.

Programas de preventa

Se espera que desde el Emprotur se lance la temporada de esquí a finales de este mes, al tiempo que se está trabajando en diversos programas de preventa, principalmente en hotelería y agencias de viaje.

Además de las tareas de puesta a punto de las pistas y las instalaciones, en el Cerro Catedral también se resuelven las necesidades vinculadas con los protocolos sanitarios para evitar contagios de Covid-19 Gentileza Cerro Catedral

Desde Catedral Alta Patagonia, la empresa concesionaria del cerro, informaron que “actualmente se están realizando las pruebas finales de los medios de elevación posteriores a las tareas de mantenimiento de rutina, ya se realizaron trabajos de mejoras en pistas, mantenimiento del asfalto de la ruta de acceso y se instalaron nuevos elementos de seguridad en pistas especialmente expuestas, entre otras tareas”.

Aunque saben que hoy los turistas no pueden planificar las vacaciones como lo hacían antes de la pandemia, aseguran que tienen la experiencia del invierno pasado, cuando se abrió solo a residentes, y esperan que esta temporada sea superior.

Ajustando protocolos

Además del Catedral, otras atracciones típicas del invierno, como el Cerro Otto, el Cerro Campanario y el Complejo Piedras Blancas también están ajustando sus protocolos para poder recibir visitantes.

A su vez, como sucedió en el verano, el Ministerio de Turismo de la Nación relanzaría el programa de preventa turística PreViaje, que serviría para viajes realizados a partir de septiembre. Para incentivar aún más las ventas, desde la Cámara de Turismo de Bariloche trabajan en otros programas que incluyan julio y agosto, para coincidir con las vacaciones de invierno de la mayoría de las provincias.

García Bertone cuenta que hay muchas consultas de personas que planean viajar a Bariloche a esquiar, pero todavía son pocas las concreciones.

Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (Aehgb) también esperan una temporada invernal similar a la de verano, con turistas nacionales. “Damos casi por descartado el turismo extranjero, así que apuntamos muy fuerte al mercado local. Esperamos que las restricciones actuales se vayan suavizando y que las personas puedan circular por el país sin mayores limitaciones”, indica Claudio Rocatagliata, presidente de Aehgb.

Y agrega: “No va a ser el mejor invierno, pero por necesidad y convicción creemos que tiene que haber actividad turística. Son muchas las fuentes de trabajo que dependen de esto, especialmente en Bariloche. No es una opción que no haya invierno. Por eso, trabajamos muy fuerte en adecuación de instalaciones, protocolos y capacitación del personal”.

Las asociaciones empresarias indican que han recibido el compromiso de las autoridades municipales y provinciales para intentar garantizar la temporada y colaborar en la promoción.

En ese sentido, el secretario de Turismo de Bariloche, Gastón Burlón, afirma que si bien no se puede hacer futurología, están trabajando fuertemente en la promoción para poder tener la mejor temporada de invierno posible: “Todo va a depender de la situación sanitaria, pero las expectativas son buenas. Algunas compañías aéreas como Flybondi y Jet Smart ya han confirmado que aumentarán las frecuencias, y falta que confirme Aerolíneas Argentinas para saber exactamente cuántos vuelos diarios tendremos en el invierno”.

Ya comenzaron las consultas de precios y disponibilidad en el Hotel Llao Llao LA NACION

A diferencia de los turistas que eligen Bariloche en verano, que tienen un perfil más variado, los visitantes del invierno, atraídos por las actividades de nieve, suelen tener un poder adquisitivo alto. De todos modos, la incertidumbre del contexto hace que no sean solo los motivos económicos los que pesen en la decisión.

Desde el Hotel Llao Llao comentan, por ejemplo, que hay consultas e interés de parte de los eventuales turistas pero no se concretan las reservas. “La gente espera a último momento, la decisión de compra es mucho más cercana a la fecha de viaje que antes. Tendremos un panorama más claro recién en junio”, concluye. (La Nación)