16 agosto, 2022

Cristina Kirchner aclaró que la lapicera no la tiene ella sino el presidente

Pidió “que a nadie lo engañen” respecto de quién decide las políticas en la Argentina y advirtió que es el Congreso el que deberá resolver sobre el acuerdo con el FMI.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio que mantenía desde la derrota electoral del oficialismo consumada el pasado 14 de noviembre, o más bien desde la campaña electoral. Lo hizo a través de una extensa carta de 9.000 caracteres muy distinta de la que escribió tras la derrota de las PASO: en esta no cuestiona al primer mandatario y su gabinete, sino más bien termina empoderándolo, si se quiere. “La lapicera no la tiene Cristina… siempre la tuvo, la tiene y la tendrá el Presidente de la Nación”, advierte en un pasaje de la nota en la que se refiere fundamentalmente a las negociaciones que se desarrollan con el FMI. Con todo, también desliza: “Que a nadie lo engañen sobre quién decide las políticas en la Argentina”.

Y al silencio que venía manteniendo, y sobre todo a las especulaciones que se han generado en torno al mismo. “Los silencios y las curiosidades”, es el título de esta carta abierta de la expresidenta en la que critica una vez más a la gestión anterior por el endeudamiento asumido y cuestiona con severidad a la oposición al hablar de su “irresponsabilidad política”.  

En la nota también enfatiza que es el Congreso el que “tienen la responsabilidad legal, política e histórica de aprobar o no cómo se va a pagar y bajo qué condiciones la deuda más grande con el FMI de todo el mundo y de toda la historia”.

La carta de Cristina Kirchner arranca con referencias a “los medios de comunicación hegemónicos, los sectores del poder real en la Argentina y, crease o no -según pude leer en letra de molde-, también desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los brokers de Wall Street”, quienes especulan, dice, “con ‘el silencio de la vicepresidenta’ y su posición respecto de un posible acuerdo con el FMI por los 57.000 millones de dólares que pidió el gobierno de Mauricio Macri en el año 2018, de los cuales se alcanzó a desembolsar en menos de un año, la bonita suma de 44.500 millones de dólares”.

La vicepresidenta considera que “se pretende instalar” que es ella la que decidirá sobre el acuerdo con el Fondo y en ese sentido desliza uno de los titulares que se han publicado: “El FMI, la lapicera de Cristina Kirchner y la disputa que recrudece de Alberto Fernández con la vicepresidenta” (SIC).

“Sin embargo, la actitud más curiosa proviene de la coalición opositora que ha ganado, a nivel nacional, las elecciones parlamentarias celebradas el 14 de noviembre pasado. Declaraciones como ‘no vamos a decir nada del acuerdo con el FMI hasta que Cristina no opine’ son moneda corriente  en portales, programas de TV y redes sociales”, agrega CFK, para cuestionar a continuación que “los mismos y las mismas que trajeron de vuelta el FMI a la Argentina, reiniciando el ciclo trágico de endeudamiento que Néstor Kirchner había clausurado en el año 2005, hoy no se hagan cargo de nada”.

“¿En serio que los mismos y las mismas que recorrieron el país y los canales de televisión recitando el mantra ‘hay que quitarle la mayoría a Cristina en el Senado para que el Congreso no sea una escribanía del gobierno’, ahora quieren que ‘Cristina defina si el acuerdo con el FMI está bien o está mal’?”, expresa en otro párrafo para exclamar a continuación que “la política debe dejar de ser sólo un show para la televisión”.

En ese sentido destaca que “a partir del 10 de diciembre de este año y por primera vez desde 1983, con el advenimiento de la democracia, el peronismo no tendrá quórum propio en la Cámara de Senadores de la Nación”. En rigor, como ya hemos dicho en parlamentario.com, no es la primera vez pues eso ya sucedió en 2009, pero más allá de eso Cristina reclama a la oposición “”ejercer la responsabilidad de esa representación. Más aún, cuando se han ganado las elecciones. ¿O para qué quieren las bancas? ¿Para cobrar la dieta? ¿O tal vez para viajar al exterior con pasajes gratis y viáticos en dólares? ¿Para posicionarse de cara al 2023?”.

“Debo confesar que no me sorprende la irresponsabilidad política de la oposición. La historia de nuestro país está plagada de fuerzas políticas que llegaron al gobierno diciendo una cosa e hicieron exactamente lo contrario una vez que atravesaron la puerta de la Casa Rosada”, dispara.

En otro pasaje de su carta, CFK recuerda el proyecto de Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública, al que considera una “excelente iniciativa que tuvo como objetivo principal evitar que pudiera repetirse en la historia argentina una experiencia similar a la del gobierno de Mauricio Macri, que nos endeudó en apenas un instante de forma extraordinaria, exorbitante e insostenible sin pasar por el Congreso de la Nación”.

Así las cosas destaca el artículo 2 de ese proyecto que precisa que todo acuerdo con el FMI “requerirá de una ley del Honorable Congreso de la Nación que lo apruebe expresamente”. Norma que fue aprobada en ambas cámaras por amplias mayorías. Entonces observa que “la totalidad de las fuerzas políticas de ambas coaliciones asumió la responsabilidad de decidir si se aprueba o no, lo que el Poder Ejecutivo negocie y acuerde con el FMI. Todo ello sin perjuicio de que es el titular del Poder Ejecutivo quien lleva adelante las negociaciones en ejercicio de su responsabilidad constitucional en esta materia”.

Ahí es cuando advierte que “la lapicera no la tiene Cristina… siempre la tuvo, la tiene y la tendrá el presidente de la Nación. Y no lo digo yo, lo dice la Constitución Nacional. Que a nadie lo engañen sobre quién decide las políticas en la Argentina”.

“Es un momento histórico de extrema gravedad y la definición que se adopte y se apruebe, puede llegar a constituir el más auténtico y verdadero cepo del que se tenga memoria para el desarrollo y el crecimiento CON INCLUSIÓN SOCIAL de nuestro país”, expresa Cristina, para aclarar luego que el kirchnerismo nunca desconoció las deudas “que generaron otros gobiernos”.

En un mensaje a los legisladores del próximo Congreso recuerda Cristina que ella fue legisladora nacional entre 1995 y 2007, y luego presidenta de la Nación. “Siempre voté de acuerdo a mis ideas y convicciones, lo que no pocas veces me deparó algún que otro inconveniente –aclara-. Hoy, como marca la Constitución y la Ley 27.612, no es Cristina… son los y las 257 diputados y diputadas y 72 senadores y senadoras quienes tienen la responsabilidad legal, política e histórica de aprobar o no cómo se va a pagar y bajo qué condiciones la deuda más grande con el FMI de todo el mundo y de toda la historia”.

Sobre el final, Cristina resalta un pasaje del discurso que Alberto Fernández dio el pasado 9 de Julio en la Casa de Tucumán, donde expresó que “Todos los días peleo porque la Argentina se ponga de pie, y todos los días peleo contra los que quieren ver de adentro a la Argentina arrodillada. Y no paro, y sigo, y acordamos con los acreedores privados, estamos negociando con el Fondo. ¿La Argentina sabe que este año, de acá a fin de año, tenemos compromisos por casi 5 mil millones de dólares que afrontar con el Fondo, tomado por un gobierno que asumió ese compromiso hace dos años atrás? ¿La Argentina lo sabe? Y además me reclaman que arregle rápido. Mi modelo no está en los que mandan balas de goma a Bolivia. Mi modelo sigue siendo San Martín, Güemes y Belgrano. Nunca esperen de mí que firme algo que arruine la vida del pueblo argentino, nunca, nunca. Y espero que me entiendan, porque si alguien espera que yo claudique ante los acreedores o que claudique ante un laboratorio, se equivoca. No lo voy a hacer. Antes me voy a mi casa, porque no tendría realmente cara para entrar en esa sala si hiciera algo semejante”.

La nota de Cristina concluye con el deseo de que “Dios y la Patria los ilumine a todos y todas. Los argentinos y las argentinas lo necesitamos”. (Parlamentario)