13 julio, 2020

Diego Kogan: «Estoy seguro del regreso a las salas»

El dramaturgo y director estrena «Payroteca», un proyecto que reconstruye en forma virtual la historia del teatro Payró de Buenos Aires. La obra se emitirá desde las 19 a través del sitio web de Alternativa Teatral.


El dramaturgo y director Diego Kogan está particularmente implicado en el lanzamiento de «Payroteca», un proyecto que reconstruye en forma virtual la historia del teatro Payró de Buenos Aires y que debutará formalmente con la emisión online de la obra «Marathón», a 40 años de su estreno.

La obra se emitirá desde las 19 a través del sitio web de Alternativa Teatral, en www.alternativateatral.com, a la gorra virtual.

Kogan es, además, hijo del director Jaime Kogan, un nombre fundamental en el teatro argentino del siglo XX, y de su esposa Felisa Yeni, también puntal de la sala de la calle San Martín hasta su fallecimiento e integrante del elenco de la obra escrita por Ricardo Monti.

«Venimos intentando arrancar con este proyecto hace años. ¿Quién iba a pensar que estas circunstancias de pandemia y aislamiento iban a ser la oportunidad? Me lo tomo como algo personal porque soy el que más conoce qué hay, dónde, qué falta, quién puede tenerlo», confió Kogan en diálogo a distancia con Télam.

«Son cajas y cajas de materiales de todo tipo y en todos los formatos. Pero -especificó- como siempre, es la cooperativa a pleno la que está trabajando: mi hermana Luchy, además de Adrián, Gabriel, Alejandra… Por suerte una parte muy grande está en mi casa y podemos trabajar de manera remota y a través de los medios electrónicos. Y sin gastar un mango, que además no tenemos.

Télam: ¿Qué recordás de los registros en video de Jaime, en épocas en que estábamos muy lejos de la virtualidad actual y sus adelantos?
Diego Kogan: Ese es un valor agregado. La obra se grabó en 1981 con una cámara, en múltiples funciones y fuera de ellas; luego se hizo una edición artesanal, como era hace tanto tiempo. En esta etapa de la Payroteca hemos decidido compartir ese material tal cual está, sin intervenir. Es notable el resultado de aquella experiencia, lo que el público va a ver, porque a pesar de dificultades técnicas el enfoque expresivo es notable. Y un desafío para estos tiempos de virtualidad muchas veces ‘facilonga’.

T: ¿Cuándo tuviste conciencia de la existencia de la sala y su historia y todas sus vicisitudes hasta el presente?
DK: ¡Yo tenía tres años cuando mis viejos y sus compañeros toman la conducción del teatro! O sea que mis recuerdos infantiles allí son muchísimos. Mi hermana Luchy ni había nacido. Íbamos mucho, es más de medio siglo del vínculo entre la familia y la sala… Su historia por supuesto la sigo conociendo, es una historia con muchísimas voces, no dejo de sorprenderme.

T: ¿En algún momento temiste por la pérdida de la sala?
DK: Todos lo temimos en muchos momentos. Hemos visto a nuestros padres «desahuciados» más de una vez, pero también los vimos dar batalla y seguir. El Payró pasó, en casi 70 años, por peligros varios, como es de imaginar si repasamos la historia argentina. Tanto es así que un apartado de la Payroteca será ese: el de los momentos de zozobra. Y le pondremos como título el que adoptó mi padre: «Los otros premios».

T: ¿Cómo surgió la idea de la Payroteca, que parece un proyecto casi inabarcable por la riqueza de los datos que pretende brindar?
DK: Es un proyecto de siempre, por algo fuimos guardando tanto material. Mi viejo guardaba todo; de hecho hay otros materiales que son los de sus trabajos fuera del Payró, en el San Martín, el Colón, ¡hasta hay fotos de él actuando! Es un plan muy ambicioso, a largo plazo, con necesidad de recursos, y apuntamos al 2022, cuando festejemos nuestro 70º aniversario. Pero como dije tratamos de encontrar un beneficio secundario a la situación, poner manos a la obra, y hasta empezar con lo que sería su lógica última instancia y su fin: compartirlo.

T: ¿Qué te parece el recurso de las obras online, que seguramente va a persistir una vez superada la pandemia?
DK: Hoy todo me parece válido si se hace bien y, además, teniendo en cuenta la dificilísima situación por la que atraviesan muchos espacios y la gente que trabaja en ellos. De todos modos ansío el regreso a las salas, que estoy seguro se va a dar, seguramente habrá que esperar más de lo deseado, pero estoy seguro que así será.

T: ¿Cómo ves ese regreso?
DK: Como dije, creo que habrá que seguir esperando. La situación es muy compleja. Ahora estamos peleando, desde Artei y todos los colectivos de la actividad, por el pago de los subsidios de funcionamiento de Proteatro, por soluciones respecto de alquileres y tarifas, por cuál será la ayuda para la pospandemia. Estamos terminando junio ¿y no se pudieron articular los mecanismos de una gestión que ni es nueva en la Ciudad? Ya han cerrado varios espacios, no es chiste. Y nuestra actividad no es un pasatiempo. (Télam).