28 febrero, 2021

En el Día de la Antártida Argentina el relato de un guardaparque desde la Base Orcadas del Sur

Hoy 22 de febrero se conmemora el Día de la Antártida Argentina fecha que recuerda en 1904 la inauguración del Observatorio Meteorológico en la Isla Laurie, Orcadas del Sur, que luego sería la Base Orcadas, un hito histórico que marcó el inicio de la permanencia ininterrumpida de la Argentina en la Antártida.

Desde el año 1990, a partir de un convenio firmado con la Dirección Nacional del Antártico, la Administración de Parques Nacionales se convierte en el primer país del mundo, en enviar de forma sistemática Guardaparques para participar en las campañas de verano e invernada en las Bases Antárticas Orcadas, Carlini (ex Jubany) y Esperanza. Esta formación profesional permite que puedan realizar investigaciones, desplazarse en el terreno, utilizar embarcaciones, realizar reparaciones de mecánica ligera, una diversidad de conocimientos indispensable para emprender este tipo de desafíos.

Las actividades de investigación abordan distintas temáticas como biología marina,  meteorológicos,  sismología, geomagnetismo y geodesia, además de trabajar en el marco de convenios con la Nasa y otros países para el análisis de rayos cósmicos y demás.

Este año, en la Base Orcadas Argentina, se encuentra el Guardaparque Alejandro Rey, que ingresó a esta institución en el año 1995 como brigadista, y desde el año 2005 se inició  como Guardaparque de Apoyo. Trabajó en diferentes áreas protegidas del país, incluyendo el Parque Nacional Nahuel Huapi, y antes de viajar a la Base se encontraba trabajando en la Dirección Técnica Regional Patagonia.

Alejandro, conocido como “pajarito”, cuenta que en el año 1998 le surgió la inquietud de hacer una campaña a la Antártida, entendiendo lo complejo que es irse a lo largo de un año, a un lugar tan lejano, con recursos limitados y alejado de la familia.

En esta oportunidad “se pudieron alinear muchos aspectos laborales y personales”, por su puesto el primer aspecto es el familiar, contando con el apoyo de su mujer, Aldana Calamari, también guardaparque del Parque Nacional Nahuel Huapi, sus tres hijos, Santiago, Facundo y Nehui y el cariño de sus queridos nietos Martina y Camilo. “Este acompañamiento es fundamental para encarar esta gran aventura.”

Desde la Base Orcadas nos cuenta que “los guardaparques se van a lo largo de todo un año, siempre son dos los que viajan, y aquí comparten una especial convivencia  con personal de Armada Argentina, el Ejército, la Fuerza Aérea y este año por primera vez vino un especialista en entrenamiento de montaña, que acompaña en las diferentes salidas y monitoreos. En total son 20 trabajadores.”

 “Pajarito” manifiesta que es un lugar espectacular “no hay palabras, no hay una hora que sea igual a la otra. El clima es tan cambiante que va desde una neblina, que no se vé a un metro, a un sol radiante, donde los hielos presentan colores esmeraldas, el océano cambia de color constantemente y donde la fauna realmente es increíble”.

Dentro de todas las actividades, se realizan todas las semanas una salida que dura tres días a unos 15 Km, donde en invierno el desplazamiento es con esquí de travesías sobre el océano congelado, y en embarcaciones durante el verano, regresando entre  maravillosos glaciares.

Los trabajos que se realizan son  monitoreo del ecosistema, monitoreo de las etapas de nidificación de aves, extracción de muestras de sangre en aves y focas, observación del comportamiento de la fauna y censos de aves voladoras y no voladoras y mamíferos, en distintas etapas y fases de su ciclo de vida, cuando están en parejas, ponen huevos y nacen las crías.

En invierno sólo quedan algunas especies, que son las que están todo el año, y en verano la fauna es abundante. Alejandro la describe como “algo similar a las imágenes de áfrica, donde se ve todo tipo de animales y aves juntos, pero en este caso en la Antártida, donde la fauna comienza a retornar al finalizar el invierno. Se ven lobos marinos, ballenas, pingüinos, petreles gigantes, la diversidad es enorme y se puede apreciar desde la ventana del laboratorio de trabajo.”

Alejandro expresa que “es algo conmovedor ver la naturaleza a pleno, donde cada especie lucha para proteger a sus crías, buscan alimento, subsisten en medio de esta naturaleza tan particular donde los colores cambian de turquesas a verdes, con amaneceres y atardeceres únicos”.

En el final subraya especialmente “la importancia que toma el valor por los afectos, los compañeros en este territorio, el aprender a convivir en un lugar tan distante donde gran parte del año no hay forma de salir o que vengan desde otros lugares.”

“El acompañamiento de la familia es fundamental, para poder sobrellevar a lo largo de todo el año un desafío que es único en la vida y es realmente emocionante.”

Los/as siguientes guardaparques que trabajaron o están en el Parque Nacional Nahuel Huapi participaron en las campañas Antárticas:

1990    Ricardo Pereyra

1991    Ricardo Maffeis

1992    Alejandro Arzubiaga

1993 – 1998 y 2012   Ricardo Salazar

1998    Mariano Calvi

2000    Gabriel Willink y Alberto Seufferheld

2001    Flavio Ferioli

2002    Gerardo Porro

2003    Pablo Rosso

2005    Alejandro Beati

2007    Diego Lucca

2018    Lorena Ojeda y Carina Rivas

2019    Juan Garro 2021   Alejandro Rey