25 noviembre, 2020

Guía del cambio climático: lanzaron el Sentinel-6a, un ojo implacable para vigilar los océanos

El cambio climático está aquí con sus eventos meteorológicos extremos que ponen en peligro el futuro del mundo tal cual lo conocemos. ¿Cuáles son sus evidencias? ¿Qué debemos saber? ¿Estamos preparados? En esta sección, cada semana, noticias, conceptos básicos, personalidades destacadas y datos necesarios para comprender el fenómeno. Por Carlos Pagura

Este sábado partió el Sentinel-6a, el satélite de medición del nivel de los océanos de última generación, fruto de la cooperación entre la NASA y ESA, las agencias espaciales de EEUU y la Unión Europea.

La misión tendrá una exactitud sin precedentes en un momento clave: el ritmo al que aumentan los océanos se aceleró en las últimas dos décadas, y los científicos estiman que empeorará aún más en los próximos años, lo que modificará las costas y agravará las inundaciones. Un ojo tecnológico implacable con el que podremos testear los peligros desde 1.336 kilómetros de altura.

¿Cómo funciona? Para monitorear los océanos, se colocará al satélite, que pesa poco más de una tonelada, en una órbita polar que le permitirá cubrir el 95% de los océanos del planeta en 10 días.

El satélite verá cosas que las anteriores misiones sobre el nivel del mar no lograron observar, por ejemplo, el registro de variaciones menores cerca de áreas costeras, que pueden afectar la navegación de los buques y la pesca comercial. Su nueva tecnología de mayor resolución como el instrumento Radiómetro Avanzado de Microondas permitirá a los investigadores estudiar características oceánicas muy complejas.

Utilizará una técnica para medir las propiedades de la atmósfera que rastrea las señales de radio de otros satélites de navegación que orbitan la Tierra. Cuando un satélite cae por debajo o se eleva por encima del horizonte desde la perspectiva del Sentinel-6, esa señal pasa a través de la atmósfera y se ralentiza, su frecuencia cambia, y su trayectoria se dobla. Este efecto será utilizado por los científicos para analizar cambios casi imperceptibles en la densidad, temperatura y contenido de humedad atmosférica.

Con esos datos podremos comprender mejor cómo está cambiando el clima en el tiempo y obtener información más precisa para refinar los pronósticos meteorológicos y comprender las corrientes oceánicas, datos fundamentales para perfeccionar los modelos de formación y evolución de los huracanes y formular políticas de protección para las más de 700 millones de personas que viven en zonas costeras vulnerables.

«Es un hito para las mediciones del nivel del mar», aseguró la NASA. Su vida útil es de cinco años y medio y en 2025 será remplazado por su clon, Sentinel-6b.

El dato

Las inundaciones, tormentas y olas de calor han aumentado en casi un 35% por década desde 1990, afectando a 1.700 millones de personas en los últimos 10 años y causando unas 410.000 víctimas fatales. (Ambito)