sáb. Dic 7th, 2019

La poli campeona mundial de fitness fue recibida con una fiesta

Gladys Castaños, quien se consagró en Francia, llegó a Viedma y recorrió la ciudad en una autobomba.

Gladys Castaños, la policía rionegrina campeona mundial de fitness, volvió a Viedma tras la competencia y fue recibida como una verdadera celebridad. Un centenar de amigos y vecinos la esperaron en el aeropuerto local y en caravana, con una autobomba, recorrieron las calles de la capital. “En el deporte amateur y que hay que hacer un esfuerzo enorme para poder competir y todo esto me llena el alma”, expresó.

El esperado regreso de Gladys a su ciudad fue el lunes y trajo consigo la medalla que la consagró campeona en el Mundial de Fitness WTP 2019 que días atrás tuvo lugar en Estrasburgo, Francia. El recibimiento fue más que emotivo y convocó a cientos de personas.

La recepción de la deportista local estuvo a cargo de sus compañeros del Departamento de Actividades Físicas y Recreativas de la Policía de Río Negro, quienes la recibieron junto a sus familiares, seres queridos y alumnas de su gimnasio en el Aeropuerto Gobernador Castello, de Viedma.

Banderas, carteles, y ramos de flores, le dieron colorido al hall del aeropuerto y el merecido reconocimiento a la empleada policial que con mucho esfuerzo pudo estar presente en la cita mundialista y claramente estuvo a la altura al ganar el primer puesto.

Tras pisar suelo rionegrino, Gladys Castaños encabezó una caravana por las calles principales de la capital junto a su hija en el camión autobomba de Bomberos, recibiendo el cálido saludo de los vecinos que la veían pasar con los trofeos obtenidos.

“Quiero agradecerle a Susana Acosta, que me acompañó e hizo de traductora y de masajista y siempre estuvo conmigo durante todo el torneo. Lo viví como en cada competencia, con ansiedad y con todas las ganas de llegar bien y me quedo con lo fue pasando arriba del escenario, que fue muy fuerte”, expresó en la conferencia.

“En la final quedamos siete competidoras y una no sabe el puesto final hasta que te vuelven a llamar en la segunda instancia. Lo más lindo de todo en una competencia es cuando a una le ponen el himno nacional y también al compartir todo lo que iba pasando en las redes sociales me sentí muy acompañada porque todo un país estaba conmigo”, comentó.

“Creo que más no puedo pedir porque pude dar todo y los frutos están a la vista. Les quiero agradecer a todos, a mi familia, a mi hija, a mi pareja, a mis alumnas, mis compañeros de trabajo, porque saben que es un deporte amateur y que hay que hacer un esfuerzo enorme para poder competir. Toda esta muestra de afecto me la llevo en el alma y no me la voy a olvidar jamás”, concluyó. (LMCipo)