10 agosto, 2020

La última cena de Elvio Ramón Rubilar: dinero, drogas y una discusión que terminó con su vida

Sus últimas horas. Una cena, traiciones, un disparo fatal y un incendio para intentar ocultar el crimen. La relación con el mundo narco y la distribución de estupefacientes en la zona. Los presuntos involucrados y detenidos. Los allanamientos y secuestros de mucho dinero en efectivo, armas y cocaína.

De 56 años, «El Papi» Elvio Ramón Rubilar tuvo una vida al límite. De joven estuvo vinculado al bajo mundo del hampa, y la Justicia Federal lo investigaba como uno de los mayores distribuidores de droga de la zona. Todos lo marcan como un hombre de fuerte personalidad. Un pesado, de la vieja escuela.

Fue procesado como integrante del Tridente del Golfo, pero no llegó a juicio. La investigación fue declarada nula por prescripción de plazos. Y en la cárcel estuvo poco tiempo, fue beneficiado por un informe médico que decía que tenía una hernia de cadera.

“Estuve toda la tarde contando plata porque compré como seis kilos de coso, viste; y había comprado cincuenta kilos más, con el abogado lo contamos tranquilo. La última que hago en el año y ya está, terminé, cuelgo los guantes”, decía Rubilar en una escucha telefónica de la causa Tridente del Golfo.

Se quería retirar, pero en el mundo del narcotráfico no existen las jubilaciones.

El Tridente

Año 2017. El operativo fue simultáneo y comenzó casi de madrugada. Culminó con la detención de más de 20 personas. Todo surgió a raíz del arrepentido Alfredo Heer Luque, involucrado en el resonante caso “Arenas Blancas”. La droga venía del norte y la ingresaban a Chubut por transportes. Después la enterraban en campos de la zona, y cerca del Gauchito Antonio Mamerto Gil, del cual era devoto. Se comercializaba cerca de parques, un club de fútbol y una iglesia.

El Turquito, como se lo conoce a Heer Luque, decidió colaborar con la Justicia federal y delató a varios distribuidores de la zona: el proveedor era uno solo, Mario Isidro Coro. Y había dos bandas que conformaban El Tridente: una liderada por Jonathan Bustamante y la otra por Elvio Rubilar.

«El Papi» Rubilar en esa época era propietario de un taxi flet y vendedor de pescado. Esa era, dicen, su fachada. En una charla su expareja revela su verdadero trabajo: “Querés que denuncie que vendés falopa en la casa, con la hija al lado, papá”.

Finalmente fue acusado por “comercio de estupefacientes doblemente agravado por la intervención de tres o más personas organizadas para cometerlo y por realizarse en las inmediaciones de una institución deportiva, cultural o social”. La figura penal también pesó para otros integrantes de la banda, entre los que se encontraban Emmanuel “Emma” Navarro y su pareja, Jorgelina Daniela Cárdenas. Hoy Navarro está detenido como partícipe del crimen. Los otros dos detenidos son «El Chaqueño» Armando Hadzaman y su novia Rocio Oroño. Y en las últimas horas surgió un cuarto detenido en la causa que se instrumenta desde la Fiscalía: Pablo Bel.

Cena y fiesta

Rubilar fue asesinado a las 3 de la madrugada del 1º de julio en su casa de calle Formosa al 600 de Madryn, que era una fortaleza. Paredones altos e imponentes rejas. Incluso había un domo con cámaras de seguridad, que fue clave para esclarecer el homicidio en menos de 24 horas.

Esa tarde, Rubilar había contado dinero. Más de un millón de pesos. La plata la escondió en una lata de whisky y en su camioneta Hyundai. Solo su hija y su lugarteniente, «El Chaqueño» Hadzaman, sabían donde estaba el dinero.

Después festejaron. Esa noche del martes compartió lo que sería su última cena con su novia, su hija y la pareja de Hadzaman y Rocio Oroño. Ambos trabajaban para él. Cuando su hija se fue, consumieron cocaína. Mucha. Y discutieron por el manejo del “negocio” en la ciudad.

La discusión siguió. A las 3 de la mañana, los vecinos escucharon gritos y ruidos. También un disparo. La reconstrucción indica que hubo una pelea. Rubilar medía más de 1.80 y pesaba más de 100 kilos. Era grandote, y se la bancaba. Le pegaron un sillazo en la cabeza pero como seguía en pie lo remataron con un disparo en la cara. Murió al instante.

Las cámaras de seguridad muestran que Hadzaman y Oroño salen apurados de la casa. Se llevaban cosas.

A las tres horas regresan dos hombres: se trataba de «El Chaco» y otro sujeto. Entran a la casa y a los pocos minutos que se van, empieza a salir humo del domicilio. Los vecinos llaman a los bomberos y sacan el cuerpo ya sin vida de Rubilar. La autopsia confirmó que tenía golpes y que el balazo que recibió en el rostro era calibre 32.

Sin rastros

La causa quedó a cargo del fiscal Alex Williams, conocido por sus investigaciones contra la corrupción. Desde el primer momento estuvo en la escena del crimen. El trabajo de la División de Investigaciones que comanda el comisario Cristian Vázquez fue clave. Tras entrevistar testigos, revisar las antenas de celulares y las cámaras de seguridad, pudo reconstruir las últimas horas de Rubilar. Y quienes estuvieron con él.

Se pidieron las órdenes de allanamiento y detención. Uno de los procedimientos fue en calle Perito Moreno al 1950 donde se detuvo a «Emma» Navarro. Y se secuestró un arma calibre 32, que podría haber sido utilizado en el crimen. El otro allanamiento fue en un edificio de España 455. En el departamento, desordenado y algo sucio, fueron detenidos Hadzaman y Oroño. En el lugar había cientos de miles de pesos y casi medio kilo de droga. Y armas, una de ellas un revólver calibre 32. También un reloj de oro que era de Rubilar. En la mesa, un plato con cocaína, una tarjeta de crédito y rollos de billetes. “Nos agarraron”, se los escuchó decir cuando entró la Policía.

Antenoche la División de Investigaciones detuvo al Pablo Bel, el cuarto implicado. Se sospecha que ayudó a Hadzaman, después de cometido el crimen, a incendiar el departamento de Rubilar. Querían borrar las huellas y que el crimen quede impune. Fallaron.

Se detuvo a una cuarta persona

En la noche del viernes se concretó una nueva detención en el marco del homicidio de Elvio Rubilar (56), ocurrido el miércoles por la madrugada en Puerto Madryn.

Se trata de un joven que se entregó a los investigadores y quedó alojado en la comisaría Primera a la espera del control de detención y apertura de investigaciones que se concretaría este domingo.

Durante la tarde del viernes, el personal de la Divisiòn Policiales de Investigaciones de la Unidad Regional madrynense continuaba con las diferentes pesquisas tendientes al esclarecimiento al homicidio y se recibió información de parte de un testigo sobre la identidad de uno de los partícipes del hecho.

En forma inmediata se procedió a realizar una entrevista que permitió la detención de un hombre, que reside en una vivienda de la calle Triunvirato al 500 de Puerto Madryn. El mismo que aprehendido y alojado en dependencia policial a la espera de la realización de la audiencia de investigación.

Cabe recordar que en la causa ya estaban detenidos Hadzaman, Navarro y Oroño, quienes el viernes quedaron detenidos en prisión preventiva por el crimen de Rubilar. La Fiscalía los imputó de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido en ocasión de robo”. El fiscal Williams, a cargo del caso, detalló que en “estas primeras 48 horas”, la hipótesis es que el crimen fue en ocasión de robo.

“Lo agreden con golpes y un arma de fuego para apoderarse del dinero que tenía, el cual fue hallado en uno de los departamentos allanados, al igual que el reloj de la víctima”, indicó en la audiencia desarrollada el mediodía del viernes en los Tribunales locales.

Es importante destacar, que, la audiencia de control de detenidos se llevará a cabo en el transcurso de la mañana de hoy con el cargo de homicidio agravado. (Jornada).