20 abril, 2021

“Los atentados terroristas de la Triple A en Viedma quedaron impunes y olvidados”, dijo Remo Costanzo

El ex senador nacional Remo José Costanzo imputó a representantes de la Triple A y  a un muy reducido sector de la policía  rionegrina la autoría ideológica y material de los graves hechos terroristas ocurridos en esta capital y otros lugares de la provincia en el año 1975,  como la colocación de bombas en domicilios particulares y edificios oficiales y aprietes a periodistas,

En declaraciones a APP  y Radio Nativa, el dirigente político y tres veces consecutivas candidato a gobernador por el Partido Justicialista relató el episodio del artefacto que explotó en su propiedad y que provocara serios daños cuando era el secretario de Planeamiento del gobierno pde Mario Franco.

Costanzo aceptó la requisitoria periodística con la finalidad de recordar “la falta de voluntad para investigar los hechos, individualizar a sus autores y a quienes tuvieron responsabilidades jerárquicas para amedrentar y alterar la paz social en la provincia”.

“Hasta el momento un  manto impenetrable de complicidades y silencios cubrieron datos y detalles de aquellos episodios, que fueron un anticipo en escala menor, de lo que sucedió después elevado a niveles de terror insospechados  durante la dictadura militar de Videla a partir de 1976”, indicó.

Recordando el ataque del que fue víctima su casa, y  su situación de indefensión, a pesar de ser un funcionario del gabinete provincial, destacó “que la opinión  pública  pudo apreciar un notorio contraste entre la actitud solidaria y de acompañamiento de partidos como el PJ, la UCR y el MID hacia mi persona y mi familia, y el llamativo silencio del gobernador Mario Franco”.

Por esos días,  el propio  comandante mayor de Gendarmería, Benigno Ardanaz, designado jefe de Policía, a quien se le reconocía como un delegado de la Triple A conducida por el ministro de Bienestar Social, José López Rega, e inspirador del clima de violencia imperante en la provincia,  informó a  Costanzo que lo  visitaría en su casa ya que tenía constancia que “el funcionario atribuía el atentado a su autoría”. Remo Costanzo  recibió al visitante con una frase de uso común en la criminología: “El criminal siempre retorna al lugar del hecho”. La entrevista  culminó cuando ante la recriminación directa de Costanzo, Ardanaz respondió: “Remo,yo cumplo ordenes”.  ¿Con esa respuesta el jefe de policía quiso desligarse e incriminar al gobernador Franco como responsable ideológico o  así cubrir su propia e indelegable responsabilidad?

Costanzo, antes y ahora, sigue formulando severas críticas al poder público que no profundizó las investigaciones acerca de toda esa maraña de servicios de inteligencia y organizaciones paramilitares que actuaron  en Río Negro y en el país. Manifestó que por cuenta propia se interiorizó del caso y logró determinar las identidades de personas involucradas , pero nunca pudo obtener indicios fehacientes ni pruebas. “Tengo fuertes convicciones sobre el caso y sus protagonistas”, expresó.

 Costanzo se  explayó sobre las bondades políticas, técnicas y sociales del Plan de Salud provincial de esa época, inserto en el denominado Plan Trienal de Gobierno,  desde su mirada de  secretario de Planeamiento. “Gran esfuerzo que el justicialismo no reivindicó como hubiera debido”, sentenció.

 “Fue el más importante pilar del gobierno rionegrino y posibilitó jerarquizar el hospital publica y facilitar la atención adecuada de la comunidad y los barrios e introducir mejoras sustantivas en la medicina de la provincia, con la sumatoria de galenos jóvenes, convocados por concursos, quienes en su gran mayoría se radicaron definitivamente en Río Negro”, explicó.

“Pero era obvio que el comandante Ardanaz tenía objetivos seleccionados para desarticularla y empezó una  campaña de hostigamientos en los hospitales rionegrinos para inventar intervenciones, procedimientos policiales, allanamientos  etc.”, contó.

En ese marco -cuenta Costanzo- hubo un diálogo entre Ardanaz y el Dr. Dal Bó, donde el  creador del Plan de Salud preguntó: “¿Usted cree comandante que el Plan de Salud es el Caballo de Troya para introducir la subversión en  la provincia?”. La respuesta de Ardanaz fue: “Eso es lo que creo yo”.  Dal Bó entrevistó al gobernador Mario Franco, le pidió un comunicado oficial de apoyo, pero el mandatario no hizo lugar a esta solicitud, lo que determinó el alejamiento del profesional.

Casi paralelamente se profundizaron las diferencias en la administración de Franco  y Remo Costanzo renunció a su cargo y continuó su carrera política “sin ninguna dependencia”. El dirigente no dejó de evocar el nacimiento años después de la Corriente de Opinión Interna del peronismo rionegrino,  “que se anticipó a la multiplicación de esa idea de renovación en el país”.

Por eso  destacó que diciembre  de 1985, Carlos Menem, Antonio Cafiero y Carlos Grosso estuvieron en Viedma respaldando con su presencia esa arquitectura política que había nacido prematuramente en Viedma. (APP)