26 octubre, 2020

Los caramelos del chino

El chiste de que en los supermercados chinos dejaron de dar el vuelto en caramelos y empezaron a dar pesos, más que gracia da lástima. Por Matías Tamburini

En los últimos días circula el chiste que cuenta que, en la caja de los supermercados chinos, los cajeros en lugar de dar el vuelto en caramelos, como era la costumbre, empezaron a devolver pesos, mostrando que hoy por hoy un simple caramelo tiene mas valor que la moneda argentina. Si bien más que gracia, el chiste da lástima, es una verdad que todos notamos día a día acudiendo a cualquier comercio.

La pérdida de valor de nuestra moneda no es nueva, sino que viene de varias décadas y ningún gobierno sin importar la orientación ha sabido resolver. Las consecuencias de esta desgracia son enormes, pero el resultado final es el aumento de la pobreza que ha pasado de 6% en los años setenta a casi 50% hoy.

La inflación, las múltiples devaluaciones son la consecuencia de ese desprecio a la moneda nacional y la causa de todos los males es el déficit fiscal.

El Estado nacional funciona de la misma manera que una persona, una familia o una empresa, es decir tiene ingresos y erogaciones, la idea es que los ingresos superen a los gastos, cuando el saldo es positivo se produce ahorro o superávit y comienza un circulo virtuoso, en Argentina ocurre exactamente lo contrario, es decir el Estado gasta mas de lo que genera, produciendo el famoso déficit fiscal.

Este déficit se debe financiar y básicamente los gobiernos apelan a dos caminos, el endeudamiento o la emisión monetaria, las dos rutas sin excepción nos han llevado y nos siguen llevando a crisis de gran magnitud que finalmente concluyen en el aumento de la pobreza, y cuando eso se produce el Estado en lugar de reducir el gasto de modo de equilibrar esa distorsión, elige el camino más fácil políticamente, pero el que más daño provoca que es aumentar la presión impositiva.

El resultado es conocido, ese aumento de la presión tributaria deprime la actividad privada, reduce la inversión y la disminuye la productividad, esa menor actividad genera menor recaudación impositiva, aumentando el déficit, porque los gastos no se tocaron, es mas en algunos casos, dada esa baja de actividad que genera mas pobreza requiere mayor asistencia del Estado tratando de subsanar un problema que se autoinfligió.

La inflación y las múltiples devaluaciones son la consecuencia de ese desprecio a la moneda nacional, y la causa de todos los males es el déficit fiscal

Inmediatamente las señales que indican que las cosas no van bien son los saltos en el dólar, la inflación y el desabastecimiento y el Estado considera que restringiendo la demanda de dólares , congelando las tarifas y los precios va a solucionar los conflictos, pero no ocurre porque esos son los síntomas no la causa del problema, si el Estado anuncia que va a reducir el déficit fiscal, en el cortísimo plazo todos vamos a tener que hacer un esfuerzo adicional, pero luego de un tiempo vamos a empezar a ver resultados positivos y el mas importante de todos es la disminución de la pobreza y en ultima instancia lo vamos a notar cuando el cajero del chino con una sonrisa nos devuelva caramelos nuevamente. (LPO)