16 mayo, 2022

Mató al vecino acusado de abuso de 8 balazos, y le dieron 2 meses de prisión domiciliaria

Julio Martínez, imputado por el homicidio de Julio Maidana, en PLottier (Yamil Regules)

Por Guillermo Berto.

La fiscalía solicitó una medida inusualmente suave para el autor del crimen ocurrido durante una revuelta barrial, el domingo a la noche en Plottier.

El asesinato de Julio Enrique Maidana, ocurrido en la toma Evita de Plottier en el contexto de una revuelta barrial, es una incómoda espina clavada en el Ministerio Público Fiscal. El hombre de 52 años registraba numerosas denuncias por presuntos abusos sexuales que nunca prosperaron. Y el domingo a la noche un vecino lo ejecutó de ocho balazos en la cabeza efectuados desde corta distancia. El motivo: habría intentado agredir a una adolescente.

La brutalidad del hecho estremece, y sin embargo la fiscalía de Homicidios en una audiencia realizada esta mañana pidió que le apliquen al autor sólo prisión domiciliaria por dos meses. La defensa no se opuso, y el juez Gustavo Ravizzoli impuso la medida.

En otro caso parecido habría solicitado prisión preventiva y por más tiempo. Pero el ministerio público está condicionado por la inacción ante la numerosas denuncias contra Maidana que quedaron olvidadas en un cajón. Es imposible saberlo ahora, pero quizá si les hubieran dado curso, este terrible final podría haberse evitado.

El autor del homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego es Julio Damián Martínez, de 31 años, cuya vivienda está al lado de la casa de Maidana, de 52.

El defensor público Pablo Marrazo esbozó la teoría de que Martínez actuó en defensa de un policía que quedó desarmado luego de pelear con la víctima fatal, quien lo amenazaba con un cuchillo.


«Venganza, no defensa»


La fiscal Eugenia Titanti, en cambio, argumentó que para cuando Martínez disparó su arma, el policía al cual presuntamente defendió ya estaba neutralizando la situación. «Tuvo más ánimo de venganza que de defensa», afirmó respecto de la conducta del acusado.

Y agregó: «esta medida (la prisión domiciliaria) es para transmitir un mensaje: no podemos permitir que estos conflictos se resuelvan con más violencia. No podemos permitir que la respuesta sea la que se dio en este caso».

Estas frases puede leerse como un pedido de disculpas por privar de su libertad, aunque sea de manera atenuada, a Martínez. El hombre es la contracara de Maidana: a él lo conocen en la toma Evita porque enfrentó varias veces a Maidana, incluso una vez lo baleó en las piernas. El fallecido, en cambio, era objeto de continuas denuncias. Ninguna prosperó.

El domingo a la noche, cuando Titanti fue al lugar del hecho, recibió una catarata de insultos. Intervenir en las denuncias contra Maidana no está dentro de sus funciones, pero tomó nota del estado de ánimo en el barrio. (Río Negro)