23 septiembre, 2020

Qué nos dice el cerebro en tiempos de cuarentena

Columna de AMJA Chubut / Igualdad en la diversidad. Por Vanina Botta (*) /Edición: Daniela Almirón

Soy una fanática del cerebro. Es el órgano más complejo y apasionante que existe, con un peso de 1200 gr y más de 100 mil millones de neuronas, el cerebro, tal cual lo conocemos hoy es producto de millones de años de evolución y su objetivo final es la supervivencia. La capacidad de poder vivir en sociedades complejas fue clave evolutivamente para tener el cerebro que hoy tenemos. El cerebro es un órgano social.

Cuando tenemos hambre se ponen en juego mecanismos cerebrales que nos impulsan a buscar comida, cuando estamos sol@s, aislad@s, el cerebro también entra en autopreservación y se ponen en marcha algunos mecanismos neuroquímicos. Entonces estar conectad@s con vínculos humanos es tan necesario como beber o comer para nuestro cerebro, es irremplazable.

Hoy hay datos concretos que muestran que el aislamiento social crónico y la soledad generan problemáticas en la salud y es un factor de aumento de mortalidad. No solo el vínculo profundo, sino también los vínculos superficiales y cotidianos.

En este período de aislamiento social y cuarentena y sabiendo este aspecto de nuestro cerebro, es importante conocer algunos mecanismos cerebrales q podrían ayudarnos un poquito.

El cerebro se comunica todo el tiempo, entre sus diferentes áreas y con el resto del cuerpo y lo hace a través de mensajeros llamados neurotransmisores, existen algunos que hoy se tornan muy importantes.

Mostraré algunos ejemplos como la dopamina, es la encargada de la motivación, está involucrada en el circuito de placer y recompensa, se aumenta teniendo un objetivo y celebrando su ejecución. La serotonina es la relacionada con el buen humor, con la sensación de bienestar, nos ayuda a memorizar todo fácilmente. La podemos aumentar buscando recuerdos felices y agradables, mirando fotos y videos viejos. La oxitocina promueve el sentimiento de pertenencia, está implicada en los comportamientos relacionados con la confianza, el altruismo, la generosidad, la formación de vínculos y la empatía. Su ausencia puede provocar estrés, ansiedad y agresión. Ante la falta de contacto, se puede engañar al cerebro a través de la tecnología, hacer videollamadas con amigas/os es importante. Es sabido que aumenta el sentimiento de amor y de confianza y también se activa con abrazos, tocando a otros, a las mascotas, se activa siendo solidari@s, dando y recibiendo regalos. La melatonina la libera la glándula pineal, es la que nos marca el ritmo biológico, nos hace saber qué hora del día es, nos ayuda a dormir, se libera a la noche al disminuir la luz. Por esta razón siempre se sugiere no usar pantallas luminosas que hagan disminuir la secreción de esta hormona.

Las endorfinas se conocen como analgésicos naturales, disminuyen la intensidad del dolor. La glándula hipófisis o pituitaria libera endorfinas q aumentan la sensación de bienestar y bloquean un poco el dolor, el ejercicio físico libera estas hormonas. Por esto, aunque no se practique algún deporte, en estos días sería importante hacer algo de ejercicio físico.

También tener un propósito nos puede dar sensación de bienestar, algo, aunque parezca mínimo y no trascendental.

El conectarse con el presente colabora ya q nuestro cerebro es el único que puede revisar escenarios pasados y anticipar escenarios futuros. Un cerebro atento y enfocado en el presente es un cerebro más feliz y productivo. Evita además que estemos rumiando y entrar en el circuito de la ansiedad.

Cuando hacemos algo que nos gusta mucho y encontramos un estado de plenitud el cerebro libera miles de neurotransmisores que nos generan y hace que experimentemos sensaciones agradables.

El altruismo tanto con lo que vemos como con lo que no vemos, activa el sistema de recompensa con la generación de dopamina y también nos hará sentir bien. Pensar en la gente nos hace bien.

Y… por supuesto ¡comer chocolates!

Puede que aparezcan ciertas emociones y sentimientos que nos pueden hacer sentir cosas desagradables. La incertidumbre es una de las que peor soporta el cerebro humano y que genera más emociones negativas, cuando el cerebro no logra descifrar lo que va a suceder en lo inmediato comienzan emociones de miedo, a lo inexplicable que puede desembocar en pensamiento mágico y hacernos creer que todas las noticias que leemos son ciertas. A pesar de contar con una gran corteza cerebral, relacionada con las funciones racionales, hombres y mujeres somos seres emocionales, estamos emocionalmente construidos. Las emociones pueden ser primarias o secundarias. Las emociones tanto en mamíferos como en humanos han desempeñado una función adaptativa importante y sirvieron y aun sirven para la supervivencia de las especies.

Las emociones primarias constituyen una respuesta rápida, innata, adaptativa y automática. Serían programas de acción establecidos por la evolución, son el miedo, la ira, el asco, la alegría, la tristeza y la sorpresa.

A diferencia de esto en un nivel de mayor complejidad se hayan las emociones secundarias, que no son innatas, son emociones comportamentales o sociales, que se desarrollan con el crecimiento de la persona y con la interacción social, como por ejemplo la vergüenza, la envidia, los celos, la esperanza, la nostalgia. Es fácil comprobar que estas emociones están condicionadas por el entorno cultural o por las vivencias de la persona. Luego de años de investigación hoy sabemos que las emociones desempeñan un papel importante en el funcionamiento de nuestras facultades mentales, sobre todo en la toma de decisiones.

El conocimiento sobre las emociones primarias y secundarias también denominadas “sociales” y los sentimientos nos permiten identificar y gestionar nuestras emociones. Como así también, comprender que, en momentos de aislamiento social, incertidumbre, modificaciones de la percepción del tiempo, el encuentro con nuestras precariedades, cuestionamientos que nos surgirán, es frecuente que tengamos que lidiar con emociones fuertes, cambiantes, poco habituales.

Es importante saber que esto es transitorio, y de esta situación todas/os saldremos tranformados/as. #

(*) Médica Psiquiatra Especialista en Medicina Legal. Jefe Cuerpo Médico Forense de Puerto Madryn

(Diario Jornada)