29 noviembre, 2022

Río Mina Clavero: una de las siete maravillas argentinas

El río Mina Clavero es una de las siete maravillas argentinas. Nace en el corazón de las sierras, tiene una impresionante caída y cruza la ciudad homónima rodeado de vistosos balnearios. Propuestas en torno a esta joya de Córdoba.

La ciudad de Mina Clavero reluce como una de las joyas del Valle de Traslasierra. Se ubica al oeste de las Sierras Grandes de Córdoba, prácticamente al pie de esta formación. El río que le da nombre es una de las siete maravillas naturales de la Argentina.

El Mina Clavero nace 30 kilómetros al este del casco urbano y también lo atraviesa. En gran parte de su trayecto lo acompaña un sendero con barrancos sobre el que planean cóndores. Como diferencial, el curso posee una caída de agua de 102 metros de altura.

En torno a su recorrido se encuentran balnearios como “Abuela Teresa”, cercano al nacimiento del río Hondo y con zonas encajonadas. Por otro lado, al norte de la ciudad se funde con el río Panaholma, conformando el río Los Sauces.

En tanto, a 13 kilómetros del ingreso sur de Mina Clavero se sitúa “Baño de los Dioses”, con aguas de gran profundidad. Por el contrario, en pleno centro se accede a “La Residencia”, que por sus aguas poco profundas se presta para realizar actividades en familia.

Con ese plan, a 5 km de la plaza San Martín se puede visitar “La Toma”, que posee toboganes naturales. En cada balneario se ofrecen productos como pastelitos, helados, churros y panes. Contar con esta opción resulta una ventaja a la hora de la merienda.

Dónde avistar el cóndor

De cara a las Altas Cumbres se llega a Pampa de Achala, un punto óptimo para apreciar el vuelo del cóndor. En Mina Clavero se ofrece una experiencia para viajar en un vehículo 4×4 hacia la reserva Kuntur Huaca, que se encuentra a 1.800 metros sobre el nivel del mar.

De este modo se accede a una panorámica única del Valle de Traslasierra. Además se ven caranchos, águilas y jotes, que anticipan la llegada de los cóndores. Estas aves llegan a medir tres metros y medio, un detalle que se observa cuando despliegan sus alas al sol.

El área cuenta con un refugio de montaña ideal para compartir un almuerzo. También se presenta la opción de participar de un paseo a orillas del arroyo Toro Muerto rumbo a una antigua mina de berilio. Esta caminata se realiza entre romerillos y coloridas portulacas.

El abanico de propuestas al aire libre que ofrece Mina Clavero incluye la oportunidad de participar de una travesía de senderismo con dirección al paraje La Palmita. El circuito se extiende entre arroyos por 9,2 km, con punto de partida en la Plaza San Martín.

Qué más hacer en Mina Clavero

La Estancia Niña Paula se ubica unos 13 km al este de Mina Clavero. Es un hotel de montaña, con restaurante y salón de té. El espacio abarca unas 200 hectáreas que se prestan para realizar caminatas, jornadas de trekking, cabalgatas y vuelos en parapente.

Se trata de una casona de estilo criollo con reminiscencias coloniales. Además de habitaciones la propiedad ofrece salas de estar, salón comedor, parque, jardín y una huerta orgánica con vistas panorámicas de las sierras.

En su restaurante se pueden probar delicias como un desayuno con mermeladas caseras de higos, naranjas o moras, así como un té con tartas y confituras, entre diversas opciones. Otra alternativa es la hostería de montaña Santa María de las Casas Viejas.

Se llega a esta antigua casona a través del Camino de los Artesanos. La estancia fue construída en armonía con el entorno natural. Dentro de sus 207 ha se puede recorrer a pie o a caballo un paraje rodeado de sierras, ríos y arroyos.

Entre sus distintivos la hostería cuenta con balneario privado y habitaciones que circundan un patio con naranjos y talas centenarios. Asimismo, posee un restaurante que ofrece productos propios, orgánicos y de estación.

Opciones familiares

Mina Clavero también propone recorridas por museos. Entre ellos destaca Piedra Cruz Sur, en el que se exponen más de 2.000 piezas minerales y geodas. En el complejo, los niños pueden observar a través de caleidoscopios y aprender sobre la formación de las piedras.

Complementan este programa otras opciones como el Museo de Cactus, en el que se observan especies de todo el mundo, con variedad de tamaños, formas y colores. Como curiosidad, en algunos casos las plantas alcanzan el metro y medio de diámetro.

A su vez, es posible visitar el Museo Arqueológico Comechingón. Allí se exhiben figuras, puntas de flecha y otros elementos vinculados con el legado de estos pueblos originarios. Abarca desde la cultura ayampitín hasta los camiares y los henia.

Otra alternativa es conocer la colección que presenta el Museo de Municiones. El establecimiento cuenta con 1.300 piezas entre las que se incluyen balas de cañón de la Vuelta de Obligado y una mina submarina de la Segunda Guerra Mundial.

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